Ozono y los malos olores

El olfato es uno de los sentidos más importantes, porque es un sentido que se encarga de detectar y procesar los olores. Cuando detectamos un olor se debe a la presencia de moléculas captadas a través de los receptores sensoriales que tenemos en nuestros órganos olfativos. Las sustancias aromáticas son compuestos químicos volátiles que debido a su densidad, las moléculas llegan hasta nuestras mucosas olfativas, los cuales desencadenan un torrente de señales eléctricas. El proceso de las señales es muy complejo, y permite que seamos capaces de llegar a reconocer y memorizar alrededor de 10,000 aromas diferentes.

En la naturaleza podemos encontrar la mayoría de los aceites esenciales que son la base de aromas. Cada aroma constituye una estructura química por ejemplo la vainilla esta compuesta de vainillina (C8H8O3). 

También de esta forma existen olores que son desagradables y representan una estructura química ya que son compuestos aromáticos, y se busca eliminarlos sobre todo cuando permanecemos en ese lugar durante mucho tiempo. También en el cuerpo se producen procesos bioquímicos que ocasionan el mal olor.

La solución que se le da a los malos olores es colocar esencias agradables que de alguna forma nos saturen el olfato y ya no podamos percibir los olores desagradables y en el mejor de los casos se logra disfrazar el olor, sin embargo cuando las esencias dejan de emitir compuestos aromáticos el mal olor regresa nuevamente.

Debido a que el ozono es altamente oxidante, no disfraza los malos olores, sino reacciona con ellos hasta eliminarlos. Es importante saber que el ozono también tiene un olor característico pero a diferencia de una aromatizante este reacciona con los malos olores y además ayuda a bajar la carga microbiana. También tiene un tiempo de vida en el ambiente, por lo que el ozono no deja residuos después de 20 minutos.

Existen investigaciones como las de Hudson ET AL. Quienes realizaron la inyección de ozono en una caja de policarbonato moldeada con una ventana frontal, transparente. Dentro de la cámara colocaron un generador de ozono (treated AirSystems, Vancouver) ozono Viroforce modelo 1000 equipado con un controlador que puede variar la dosis de ozono. El generador de ozono lo conectaron a un sistema de medición de ozono exterior. Recolectaron sepas de hongo de edificios abandonados.

Las pruebas cuantitativas se llevaron a cabo de la siguiente manera: Cada muestra, que consistía en una caída de suspensión de 100 ml, se aplicó, por duplicado, a la superficie estéril de una tapa de plástico en una campana de bioseguridad y se dejó secar (aproximadamente 45 minutos).

El nivel de ozono alcanzó 35 ± 5 ppm en varios minutos, y se mantuvo en este nivel durante el resto de los 20 minutos. Obtuvieron como resultado la inactivación de los hongos.

En Basktek se diseñó el generador de ozono modelo Biozon Air para eliminar malos olores y ayudar a bajar la carga microbiana en espacios cerrados. El uso de estos equipos dependen directamente del volumen de la habitación, sanitario o espacio cerrado donde se requiera utilizar.


[1]B. Hudson, James and Sharma, Manju:2009;The Practical Application of Ozone Gas as an Antifungal (Antimold) Agent; Ozone-science & Engineering; 326-332

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